¿TENER MUCHA IMAGINACIÓN ES UN PROBLEMA?

A menudo, se plantea el exceso de imaginación como un problema para el desarrollo social o supone un obstáculo para la concentración de los niños/as.

La creatividad es la habilidad que posee un individuo para crear, flexibilizar, aportar originalidad y producir pensamientos divergentes; y ésta se alimenta de la imaginación. Esta última, tiene que ver con la habilidad para representar mentalmente cosas o situaciones que no están presentes en ese momento en la realidad.

Ser creativo o tener una imaginación muy desarrollada no es un problema. La capacidad imaginativa que poseemos es una cualidad más del ser humano; y como todo, “depende de para qué la utilices”. Por tanto, no podemos hablar del “exceso” como problema, sino de su “uso” y contexto. Es importante recordar que la creatividad nos proporciona la capacidad para establecer un amplio abanico de soluciones alternativas a nuestros problemas, favorecer la expresión emocional, desarrollar la empatía y por tanto aprender a ponernos en el lugar del otro. En definitiva potencia el desarrollo intelectual y nos ayuda a mejorar nuestra capacidad de adaptación. Por tanto, la solución a sus problemas con la imaginación no pasa por reprimir o coartar esta habilidad. La mejor opción es consultar con un especialista del ámbito de la psicología para estudiar cada caso.

Por otro lado, es imprescindible ofrecer a nuestros niños espacios o actividades en las cuales puedan dar rienda suelta a su capacidad creativa con un objetivo positivo. No olvidemos que la imaginación es la base del juego de los niños y la principal herramienta para todos aquellos que han encontrado en el arte una profesión.

Verónica Jimeno

Psicóloga Educativa

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